Septiembre: ¡¡Mes de la Biblia!!

Queridas Familias, ¡¡¡llegó septiembre!!! Mes de la vida, mes de la Biblia. Comienzan a aparecer los primeros brotes, las plantas van cambiando su color, la naturaleza se reviste de vida y alegría, el sol nace más temprano, aparecen los primeros calores y lluvias. Con la naturaleza nosotros también parecemos querer rebrotar: nos vamos sintiendo más ligeros, más despiertos. En este diálogo de vida Dios nos sale al encuentro y nos invita a reavivar nuestro vínculo con Él a través de la Palabra.

“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (EG 1). “El Evangelio nos invita insistentemente a la alegría” (EG 6). En Jesús la Palabra se hizo carne (Cf. Jn 1). La belleza del encuentro con la Palabra de Dios en la comunión eclesial (VD 2) nos da alegría y esperanza para afrontar cada día las situaciones de adversidad que este tiempo nos presenta. 

Por eso nos resulta imprescindible reavivar el encuentro personal y comunitario con Cristo, Verbo de la Vida, que se ha hecho visible, y ser sus anunciadores para que el don de la vida divina, la comunión, se extienda cada vez más por todo el mundo. Comunicar la alegría que se produce en el encuentro con la Persona de Cristo, Palabra de Dios presente en medio de nosotros, es un don y una tarea imprescindible para la Iglesia (Cf. VD 2).

En este mes de septiembre queremos ofrecerles algunas pistas para redescubrir o profundizar el encuentro con la Palabra.